
Caminar sin prisa hacia la luz que muere;
buscar sin pausa el anhelo que no cesa.
Crees que no existe el tiempo,y éste corre sin piedad,
arrancando las hojas del calendario.
Hoy,por fin,has entendido,
que a todo esfuerzo le llega su reposo.
Nada es para siempre,
ni siquiera el movimiento.
Siéntate al pie del acantilado,
y deja que la brisa meza tus lágrimas,
esas últimas lágrimas de melancolía.
No pienses,sólo siente,
y abre tu alma al cambio:
no existe fuego,no existe dolor;
sólo silencio,música y calma.
Dedicada a la que siempre fue mi Maestra....